Publicar por publicar
ya no sirve.
Creamos contenido pensado para posicionar en Google, generar confianza y hacer que la gente entienda rápido lo que haces.
No escribimos artículos para rellenar un blog.
Muchas empresas publican contenido
durante meses y no reciben
ni visitas ni contactos.
No porque su negocio sea malo.
Sino porque el contenido es genérico, poco útil o escrito igual que el de todos.
Google está lleno de artículos escritos únicamente para posicionar. El problema es que muchos no aportan nada y la gente lo nota en segundos.
La mayoría de empresas no necesitan publicar 20 artículos al mes.
Necesitan publicar menos, pero mucho mejor.
Un artículo bien escrito puede traer visitas durante años. Uno malo puede hacerte quedar peor que no tener blog.
Qué hacemos
exactamente.
Nada de "contenido de valor". Esto es lo que significa en la práctica:
Artículos para posicionar en Google
Textos que responden lo que tus clientes buscan. No más largos de lo necesario. No más cortos de lo que Google necesita para entender de qué van. Y escritos para que los lea una persona real, no un algoritmo.
Páginas de servicios que convierten
Los textos de tu web son el primer comercial de tu empresa. Si no explican bien lo que haces en los primeros 10 segundos, la gente se va.
Que cuando alguien llegue a tu web piense: "vale, estos saben lo que hacen"
Guías, comparativas, casos reales. El contenido que posiciona tu empresa como referente en su sector antes de que alguien te contacte.
Textos que no suenan a agencia
Sí, se nota cuando un texto está escrito solo para rellenar. O cuando lo ha generado una IA sin revisión humana. Lo que escribimos tiene criterio y suena a personas.
Contenido integrado con SEO
El SEO ayuda. Pero si el contenido no transmite confianza, el posicionamiento sirve de poco. Los hacemos juntos.
No busca igual quien necesita información que quien ya quiere contratar
Cada pieza está pensada para un momento concreto. No el mismo artículo genérico para todo el mundo.
Y sí, muchas veces el problema no es el SEO.
Es que el contenido no dice nada.
El contenido solo
es la mitad.
Que un artículo atraiga visitas está bien. Que esas visitas acaben contactando ya es otra cosa.
Por eso el contenido funciona mejor cuando está conectado con lo que pasa después: un email, una landing, una campaña.
Cuando lo hacemos todo en el mismo equipo, no hay que coordinar a tres proveedores para que los datos vayan juntos.
Cómo funciona
en la práctica.
Miramos qué tienes
Semana 1Qué contenido existe, cómo rinde en Google y qué oportunidades hay en tu sector que nadie está aprovechando todavía.
Definimos qué tiene sentido crear
Semana 1–2No un calendario de 50 artículos. Las piezas que más pueden mover el negocio en los próximos meses.
Escribimos, revisamos, publicamos
ContinuoRedacción, optimización y revisión contigo antes de publicar. Sin sorpresas.
Vemos qué funciona
MensualQué está posicionando, qué tráfico genera y cómo mejoramos el siguiente mes. Sin métricas de vanidad.
Lo que nos suelen
preguntar antes
de empezar.
¿Cuánto contenido hay que crear al mes?
Depende. Pero casi siempre la respuesta es menos de lo que la gente cree. Un artículo bueno al mes que posiciona una búsqueda importante vale más que cuatro mediocres escritos para cumplir.
¿Lo escribís vosotros o necesito daros información?
Las dos cosas. Nosotros investigamos, escribimos y optimizamos. Pero para que no suene genérico necesitamos que nos cuentes cómo trabajáis, qué preguntas os hace la gente y qué distingue a vuestro negocio. Eso no lo sabe ninguna IA y tampoco lo sabemos nosotros sin preguntaros.
¿El contenido ayuda al SEO?
Es parte fundamental del SEO. Un artículo que posiciona sigue trayendo visitas sin coste durante meses o años. La publicidad para cuando pagas. El contenido bien hecho, no.
¿Lo hacéis en euskera también?
Sí, con colaboradores nativos. Si tu mercado es Euskadi, tiene sentido tener contenido en castellano y en euskera. Lo hablamos.
No todos los negocios necesitan
una gran producción
de contenidos.
A veces lo que tiene sentido es un artículo bien hecho al mes. A veces es más. Una conversación de 20 minutos para ver qué aplica a tu caso.