La forma en que cobra Google no es fácil de entender. Y a veces se hace bastante difícil de explicar a los clientes. A final de mes Google cobra un importe que casi nunca coincide con el gasto de las campañas, y eso genera dudas constantes. Vamos a explicar por qué pasa esto, cómo funciona el sistema de facturación de Google Ads y un par de cosas importantes sobre el IVA y la responsabilidad de pago que conviene tener claras antes de meterse en líos.
Cómo se genera el gasto
El gasto publicitario se va generando por los clics (o impresiones, o visualizaciones, según el método de puja) que se producen en las campañas. Ese gasto se acumula, y cada cierto tiempo Google intenta cobrarlo de tu tarjeta, tu cuenta corriente o tu cuenta de PayPal.
La pregunta que todo el mundo se hace es: ¿cuándo cobra exactamente?
El umbral de pago: la clave de todo
Los cobros de Google con pagos automáticos siguen este patrón: Google cobra 30 días después del último cargo, o cuando el gasto alcanza tu umbral de pago, lo que ocurra primero.
El umbral de pago es un límite de gasto que dispara un cobro automático cuando se alcanza. Y aquí está el detalle que confunde a casi todo el mundo: ese umbral no es fijo, va subiendo a medida que Google confía en tu cuenta.
- Cuenta nueva: umbral mínimo de validación (históricamente 50 €). Google comprueba que hay saldo y que eres un anunciante fiable.
- Historial positivo: a medida que pagas correctamente, Google amplía el crédito automáticamente (100 € → 300 €).
- Cuenta consolidada: umbrales altos (500 € o 1.000 € por ciclo) que espacian los cargos en el banco.
Esto significa que cuanto más bajo es tu umbral, más frecuentes son los cobros. Una cuenta nueva puede recibir varios cobros pequeños en un mismo mes. Una cuenta consolidada, con umbral alto, puede recibir un único cobro mensual.
Por qué la factura no coincide con el cobro del banco
Esta es la duda estrella. Miras la factura de Google, miras el cargo en el banco, y los números no cuadran. No es un error: es cómo funciona el sistema.
La razón es que la factura y el cobro son dos cosas distintas:
| Elemento | ¿Qué refleja? | ¿Cuándo se calcula? |
|---|---|---|
| La factura | El gasto real consumido por tus campañas | Por mes natural (del 1 al 30/31) |
| El cobro bancario | El dinero que Google retira de tu banco o tarjeta | Por ciclo de umbral (al llegar al límite o a los 30 días) |
Como los ciclos de cobro se disparan por umbral y no por calendario, casi siempre quedan remanentes de un mes que se cobran al mes siguiente. Por eso el importe facturado y el importe cobrado rara vez coinciden en un mes concreto.
La buena noticia: al final siempre cuadra. Si paras la campaña y dejas de generar gasto, Google seguirá cobrando el saldo pendiente durante el mes siguiente hasta que todo quede saldado. Podría pasar perfectamente que pares una campaña un mes y al mes siguiente te llegue todavía un cargo cuadrando lo que quedaba pendiente.
El IVA al 0%: cuidado con esto
En las facturas de Google Ads en España verás que el IVA aparece al 0%. Esto sorprende a mucha gente, pero tiene una explicación: Google factura desde Irlanda, donde tiene su sede fiscal europea, y se acoge al régimen de IVA intracomunitario.
Que el IVA aparezca al 0% no significa que no tengas que pagarlo. En la práctica, esto funciona mediante el mecanismo de inversión del sujeto pasivo: la responsabilidad de autoliquidar ese IVA es tuya (o de tu agencia), en función de la tasa que se aplique en España. Se declara a través del modelo 303 y, para hacerlo correctamente, tu empresa debe estar dada de alta en el ROI (Registro de Operadores Intracomunitarios).
Si esto te suena a chino, es exactamente el tipo de cosa que conviene consultar con tu gestoría o con una agencia que sepa cómo funciona. No es complicado, pero olvidarlo puede darte un disgusto con Hacienda.
Qué pasa si Google no puede cobrar
Si en algún momento Google no consigue cobrar — tarjeta caducada, saldo insuficiente, recibo devuelto — la cuenta de Google Ads se para. Tus anuncios dejan de mostrarse hasta que regularices el pago. En casos que Google considere sospechosos de fraude, puede incluso abrirse una investigación.
Por eso conviene tener siempre un método de pago de respaldo configurado y vigilar que los datos de facturación estén al día.
Y lo más importante: ¿quién es el responsable ante Google?
Aquí hay una cuestión que mucha gente pasa por alto y que puede traer problemas serios, sobre todo en la relación entre agencia y cliente.
Ni el propietario de la tarjeta, ni la empresa que figura en los datos de facturación son necesariamente el responsable último ante Google en caso de impago. El responsable final es la entidad dada de alta como ID del perfil de pagos.
Esto tiene una consecuencia práctica importante: si es la agencia quien puso sus datos al crear la cuenta y empezó pagando los recibos, seguirá siendo responsable ante Google aunque luego se cambien los datos de facturación al cliente.
Nuestra recomendación, por experiencia: los datos del perfil de pagos deberían estar SIEMPRE a nombre del cliente. Lo ideal es que el cliente rellene sus datos de facturación y luego dé acceso a la cuenta a la agencia o a su MCC. Un cliente puede quebrar y dejar impagos; pero una agencia que quiere seguir trabajando en el sector no puede permitirse dejar deudas con Google.
Si quieres profundizar en este tema, tenemos un post específico sobre quién es el responsable de los pagos de Google Ads con más detalle sobre perfiles de pago y casos reales.
El sistema de facturación de Google no es intuitivo, pero una vez que entiendes la lógica del umbral de pago y los ciclos de cobro, deja de ser un misterio. Lo importante es no perder de vista dos cosas: el IVA hay que autoliquidarlo aunque aparezca al 0%, y el responsable ante Google es quien figura en el perfil de pagos.
Si gestionas campañas y prefieres delegar estos dolores de cabeza técnicos y fiscales, es parte de lo que hacemos cuando gestionamos una cuenta de Google Ads: la configuramos de forma segura, transparente y bien montada para que tú solo te ocupes de las ventas. Si quieres que revisemos cómo tienes montada la facturación de tu cuenta, escríbenos.